La batalla del Ebro transcurrió en la guerra civil Española, durante los meses de julio a noviembre de 1938. Tiene el triste honor de ser la más larga y una de las más sangrientas de toda la guerra.
Se situa en el cauce del río Ebro entre la zona occidental de la provincia de tarragona y la zona oriental de la provincia de Zaragoza.
Fue una batalla decisiva en la guerra. La operación pretendía reducir la presión que el ejercito franquista estaba realizando sobre el frente valenciano. La operación diseñada por el Estado Mayor del general Rojo preveía el
paso del río, la parte más arriesgada, aprovechando el factor sorpresa
por distintos puntos. Una vez superada la primera fase, las tropas
republicanas debían explotar el éxito de la operación adentrándose en el
territorio a través de diferentes ejes de penetración.
La reacción de las fuerzas franquistas fue rápida y en pocas horas
llegaban unidades de todo el país para reforzar la nueva línea de
defensa. Además, la intervención de la aviación y el control de los
pantanos de la parte superior del río dificultaron la alimentación del
frente por parte del Ejército del Ebro.
Ante la imposibilidad de continuar avanzando, y una vez completados los
objetivos originales de la operación, reducir la presión sobre el frente
valenciano y llamar la atención de las potencias europeas ante una
operación de devolvía a la República la iniciativa militar de la guerra,
el 3 de agosto se daba la orden de adoptar medidas defensivas.
El resultado de aquellas operaciones fue una guerra de desgaste que
provocó la derrota del Ejército del Ebro, con menos medios materiales y
humanos, que condicionó la campaña de Cataluña iniciada en diciembre de
1938


No hay comentarios:
Publicar un comentario